jueves, 11 de abril de 2019

PoesíApp: Café con hielo


Para muchos -para casi todos- es un crimen culinario. Para mí -tal bien sólo para mí- se me encapricha una exquisitez. Empedrar el café solo y negro con unas tantas rocas de hielo. 

Se me encapricha un arte helar de súbito la cremosidad  negra y sola. Sabiendo permanecer la espesura. Y beber de inmediato negrura crema helada. Sin admitir nunca el aguachirle. Se me encapricha un arte resolver amargura líquida en negra flor y nata piedra fría. Será criminal. Anormal. Pero no otra losa se me encapricha la vida.

viernes, 22 de febrero de 2019

PoesíApp: El túnel


Estar sin estar en el túnel. Saber que estás en él a sabiendas, cierto, de que estás fuera. Saberte oscuro y no tener duda de que clareas y de que aclaras. La certeza negra y la conciencia cándida al mismo verso. No encontrar. No poder. No poder encontrar la salida y, a las seis, pernanecerte exterior en la relativa libertad de que el hombre es rapaz. Estar sin estar en el túnel. Vivir estando y no estando. Así. Hoy.

domingo, 3 de febrero de 2019

PoesíApp: "Mi madre"

No pude conseguirlo. Me hubiera rozado que mi madre hubiera podido visitarla. Que mi madre hubiera podido visitar ésta mi ultima casa. Esta casa en la que envejezco. Pero no pude conseguirlo. Mi madre murió hace unos doscientos años. Se devana muy lento, muy largo, el tiempo, sin una madre. Ayer ya no aguantaba más. Yo. Ya no aguardaba mar. Y decidí invitarla. La amá, claro, aceptó. Encantada. Muertemente encantada. Al encantamiento visitó mi casa. Ésta en la que envejezco. Era curiosa. Era curioso que mi madre se permaneciera más joven. Más joven que yo. Vino en plétora de peinado y tacones. Bellísima. Muertemente bellísima. Lo escrutaba todo. Todo le gustaba. Mi casa de viejo le placía. Su oropel y su soledad. Cuando iba a enseñarle mi dormitorio abigarrado y soltero ya no estaba. Sabía. Sabia. Mi madre.

martes, 15 de enero de 2019

PoesíApp: Soñar en blanco y negro


Por ladrones que roto el mundo sabe desde que cumplí cincuenta soy un hombre trágico. Antes era nada a penas que sólo un hombre. Que es decir lo mismo. Un hombre trágico. Soy. Como hombre mágico por las noches verdes sueño negro. En negativo. Sueño sueños en blancoynegro sólo negros. En negro. En negativo negro. Sueños en los que, perdido -claro-, no sólo me pierdo. Sino que pierdo. Siempre pierdo. Sueños en negativo negro en los que siempre pierdo. Mi instinto de hombre trágico,  mágico, me ha hecho -a pecho- desarrollar un mecanismo de defensa.  En el betún de las noches descalzas soy capaz de despertarme a voluntad. En lo más insoportable. Soy capaz de gestionar mi despertación cuando ya mi tragedia no se soporta más. Soy capaz de romper el sueño. De discontinuarlo. De volver. Soy capaz de matarme como soñador y volcarme. A la vigilia también insoportable. Para poder soportarlo. Soportarme.

viernes, 4 de enero de 2019

PoesíApp: ¿Por qué Federico llevaba pajarita?

En mi Biblioteca hay infinidad de libros. Hay un infinito en libros. Hoy deseo librear uno. 

Por las mañanas, recién levantado, me ejercito. En mi Biblioteca. Me ejercito. Engañadoramente. Una suerte de filia física entre la gimnasia para ancianos y la ancianidad titiritera. Al final de la ímproba tabla atlética me apoyo exhausto en una mesa sobre la que aterriza él. El libro. El libro de Federico. 

Por las mañanas, todas las mañanas, recién ejercitado, sonrío a su portada. Sonrío a la portada desde la que Federico... Desde la que Federico se contorsiona. Ataviado con un terno. La mano derecha impulsiva. En alza. La izquierda abajada, asida a un bastón. No un bastón de mando. De canto. Un bastón de canto. Federico. Con su terno. En salto. Saltando. Contorsionado. Con su pajarita. No está saltando Federico. En verdad no está saltando. Con su pajarita al cuello -pájaro al cielo, claro- Federico no está saltando. Volando. Federico está volando. En la portada de mi libro. Y siempre. Como siempre. Federico siempre volando.

Por las mañanas. Todas las mañanas. Yo. Exhausto.

lunes, 31 de diciembre de 2018

PoesíApp: Champán


Mandarina. Chocolate. Dos bolas heladas. Dos bolas de helado. Sabor álgido en boca. Frío de fruta y frío de cacao. El champán. De repente. A su irrupción en espuma irreverente -también helada- el paladar se congestiona. El champán enfatiza al mismo tiempo dulzura y amargor. Como una explosión de gustos. Como una contradicción de amores. Qué sutil. El champán. 

Feliz Año 2019 a todos mis lectores, con mi agradecimiento por su generoso seguimiento de estas páginas.

lunes, 24 de diciembre de 2018

PoesíApp: "Dicen por Navidad"


Dicen que tal noche como la de hoy, año tras año -la misma noche-, nace un niño -el mismo niño- en un exótico pueblecito. Dicen que nace pobremente: entre animales y pastores y ciervos heridos. Dicen que le alumbra una estrella con forma de nacimiento. Dicen que ese niño es dios. No un dios cualquiera. Sino dios. Que dios nazca recurrentemente me divierte. Que dios nazca entre los pobres no me lo creo. Que dios nazca estrellado me lo puedo imaginar. Que dios naciera niño me fascinaría. Que dios naciera en bebé frágil y meón sería el no va más de las revoluciones. Así que...

domingo, 16 de diciembre de 2018

PoesíaApp: Medinaceli


Medinaceli. Nunca antes. Nunca antes lo había cogido. Nunca antes me había acogido. El espacio. El espacio sideral. Medinaceli. Es la noche. Alta. La noche alta de Medinaceli. Me asomo a la negrura sinfín. Me asume la pura oscuridad. El atezamiento brillante. Brillante. Porque mil fogonazos titilan en el horizonte imposible. Intuido. Mil fingidas luminarias titubean. Mil ráfagas deslumbran. Mil chispas destellan la oscuridad. No son estrellas. Que también vanidosean. Son intermitencias humanas. Son luces humanas. Son rachas de electricidad humana que rayan la noche. Negror y brillo. Medinaceli. Sólo el espacio. Sólo el espacio sideral que me encoge.

viernes, 16 de noviembre de 2018

PoesiApp: "A deshoras"

A deshoras. En buena hora. Delicadas sardinas Albo en salsa picantona de tomate. Copa flauta de cava catalán. Peritas de San Juan en almíbar suave. Cafetito nespresso con galletita de chocolate. A deshoras. En buenahora. Anacreóntico homenaje. Tan venial. Tan perdonable...

jueves, 30 de agosto de 2018

'PoesíApp' se convertirá en un libro

Juan L. de la Cruz Ramos lo ha desvelado en una conversación mantenida con el periodista Gorka Zumeta

“Creo que lo trágico puede con lo cómico en la vida”

El autor, retratado entre libros, por Gorka Zumeta

Así lo ha confirmado su autor, el poeta donostiarra, afincado en Bilbao, y profesor de la UPV, Juan L. de la Cruz Ramos, en una entrevista que ha mantenido con el periodista Gorka Zumeta. De la Cruz también ha confesado que lleva bastantes años con un libro que se le resiste, que incluso tiene título –“La inauguración de la belleza”- un tratado muy personal sobre la vejez, la infancia, lo sensual y sexual. En la entrevista se refiere a sus lectores de este blog, que cada día van en aumento, a los que agradece su interés por esta bitácora. “Si tuviera que escoger dos sensaciones que me producen los miles de poemas leídos en estos pocos años de vida del blog, serían ‘agradecimiento’, y ‘sorpresa’ por mis lectores”.

Juan L. de la Cruz Ramos reconoce en esta entrevista que, si tuviera delante a uno de sus lectores habituales, “le preguntaría por qué, por qué elige mi poesía, con todo lo que existe en internet, y aún más, por qué no solo me elige, sino que me sigue”.



El autor de esta bitácora dedicada a la creación literaria repasa, y trata de explicarse, el origen geográfico de sus lectores que, mayoritariamente proceden de Estados Unidos y, en segundo lugar, de España, su país de origen. Pero, en el camino, también hay lecturas que se han realizado desde China, Colombia, Ucrania, Argentina y México, según los datos que establece el administrador de Blogger, de Google.

La entrevista discurre por otros vericuetos relacionados con su obra. Los años aportan experiencia y ésta se transforma en materia prima para la creación literaria. Acumular vivencias es avanzar en la poesía, tal y como reconoce Juan L. de la Cruz Ramos en esta entrevista. “Sí, la palabra ‘vivencias’ es correcta, pero más todavía ‘tragedias’. En mi opinión, la vida, por supuesto es un cúmulo de satisfacciones, claro; pero también es un cúmulo de tragedias, grandes o pequeñas, y esto es lo que intento verter en mis poemas”.

Juan L. de la Cruz con sus libros
En la charla desarrollada entre el poeta Juan L. de la Cruz Ramos y el periodista Gorka Zumeta, ante todo grandes amigos, el profesor de la UPV elige, y recita, uno de sus poemas favoritos. Merece la pena escucharlo recitado en boca de su propio creador, con un meticuloso montaje de sonido que acompaña al recitado. Es un poema elegido de su libro “Teoría de fragmentos”, escrito en 2011.

Zumeta subraya en la obra de su amigo que “hay pocos brotes de alegría en tus versos”, a lo que el poeta replica: “hay algunos libros que están inéditos que yo diría que sí son libros de alegría. De los que están publicados, incluso el último, “La misma agua” (2017), es un libro alegre, pero el prólogo mata esa alegría. Son libros de tristeza porque yo creo que, aunque soy un hombre que vivo bien, creo que lo trágico puede a lo cómico en nuestra vida”.

Respecto a los futuros proyectos literarios de Juan L. de la Cruz Ramos, el poeta adelanta que hay dos obras que están en línea de salida. “Uno, ya lo sabes, ‘PoesíApp’, tú me regalaste el título, será una compilación de whatsapp líricos que he ido escribiendo a lo largo del último año o año y medio y el otro es un libro que estoy constantemente escribiendo, y que no termino de terminar nunca, y que se titula “La inauguración de la belleza”, y que es una reflexión sobre la estética, hecha desde un punto de vista que creo que interesará, habla de la vejez, pero también de la infancia, pero no termino nunca de escribir este libro”.

La lectura ha formado parte de su vida, 
de manera consustancial

La conversación concluye entre risas cómplices, cuando de la Cruz y Zumeta tratan, con humor, de desentrañar el origen de las lecturas de los poemas del profesor, atendiendo a los diferentes países desde donde se contabilizan las entradas en el blog. ¿De dónde salen los lectores que tiene Juan L. de la Cruz Ramos en Ucrania? ¿Y los chinos?

En definitiva, una breve conversación, de poco más de cinco minutos, que incluye el recitado de un poema por parte del autor, que se sigue con interés, porque explica, de primera mano, el pensamiento que da origen a su obra.